Dabiz Muñoz ha colaborado con Donuts, la marca de bollos, creando una versión de donut con un toque ácido y picante. El tres veces condecorado con estrella Michelín «DiverXO», de Madrid, ha creado una edición limitada para dar a conocer más su universo, y para conferir al rosco una exclusividad mediante el número limitado de producción. 

Según Muñoz, detrás del donut hay muchos meses de trabajo, en los que se ha dedicado a romper los parámetros de sabor y textura del donut de siempre sin que la marca deje de lado su identidad ni su filosofía. A la vez, la filosofía de Muñoz es la de romper las reglas, y como resultado ha nacido esta nueva variedad exclusiva de donut que solamente estará a la venta un tiempo limitado. 

 El donut XO es dulce pero no empalagoso, y sus ingredientes van desde la leche reducida con vainilla, pasando por la crema de mantequilla tostada, a los toques cítricos para realzar los sabores. Además, tiene un final ligeramente picante. No se han desvelado todos sus ingredientes, pero por su aspecto también queda claro que lleva chocolate. 

«Da muchas sensaciones cuando lo vas comiendo porque así es mi cocina. Sabe muy diferente cuando empieza a cuando acabas. El picante es sutil pero persistente, se queda de forma elegante en el retrogusto, y la textura es entre un glaseado crujiente y un bombón. Es muy adictivo en cuanto a sensaciones en la boca y evoluciona según te lo vas comiendo«, ha explicado el cocinero madrileño.

 

El universo XO

 

Dice Muñoz que ha aceptado la propuesta de Donuts ya que estaba en su línea de trabajo, que es la de acercar a la gente algo del Universo XO. El chef madrileño tiene otras líneas en las que ya se dedica a esto, como son las StreetXO (restaurante más informal), o GoXO, de comida servida a domicilio operando en Madrid y Barcelona, y con una carta limitada pero exquisita.  

También afirma Muñoz que quiere llegar más al público general, y que esta colaboración es un enfoque diferente dado a un producto muy vinculado a la historia de los hogares españoles. Defiende que sea una edición limitada porque este tipo de colaboraciones que son disruptivas sólo funcionan en un período limitado de tiempo, ya que la exclusividad viene por la parte creativa. El precio se queda bajo, como el resto de la gama de donuts de la marca. Además, afirma que así la gente se queda con ganas de más. 

Está disponible tres meses en los puntos habituales de venta, a un precio de 1.70 euros. La intención con este precio es la de llegar a todo el mundo, como también afirma Patricia Ibarra, responsable de Marketing de la marca.